Frantz, crítica

18 Dic, 2016

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El próximo viernes 30 de diciembre se estrena en nuestro país la última película del director francés François Ozon. Hablamos de ‘Frantz’, un largometraje que pasó con éxito por los festivales de Venecia y San Sebastián, y que está basado en el filme del realizador alemán Ernst Lubitsch, ‘Remordimiento’ (1932).

frantz cartel

Cartel oficial de ‘Frantz’

La historia nos traslada hasta una pequeña localidad alemana justo después de la I Guerra Mundial, allí conocemos a la joven Anna (Paula Beer), una chica que va cada día al cementerio a lamentar la pérdida de su prometido Frantz, que murió en una batalla en Francia. Anna vive ahora con los padres de su fallecido novio en un ambiente desolador, hasta que un día se encuentra con Adrien (Pierre Niney), un joven francés que ha ido a depositar flores en la tumba de Frantz, y que supondrá un vuelco en la vida de la protagonista.

François Ozon y su director de fotografía, Pascal Marti, apuestan por el blanco y negro como homenaje al clásico de 1932, pero introducen momentos cromáticos para mostrar recuerdos felices de la vida del fallecido. La fórmula es simple, pero efectista, y logra sumergir al espectador en una época de posguerra donde los ánimos del pueblo eran del mismo tono grisáceo.

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Paula Beer en ‘Frantz’

‘Frantz’ nos propone un viaje pasional de emociones encontradas e intrigas, personajes con fondo y matices, y un guion que juega al despiste con desigual acierto. La primera hora de metraje mantiene el hype y te mete en la piel de cada uno de los personajes con la curiosidad de conocer el secreto que rodea a la llegada de Adrien; sin embargo, una vez descubres el por qué, la película empieza a caer sin medida en un segundo acto olvidable que trata de seguir jugando con el espectador generando un suspense errático.

Aunque la dirección comete errores, también luce a través de unas interpretaciones que en general son más que solventes. Destacan Paula Beer y Pierre Niney, quienes realizan un trabajo convincente encarnando a la pareja protagonista y aportando a la cinta cierto carisma.

Con todos estos ingredientes François Ozon amplía su filmografía para deleite de los amantes de su cine. ‘Frantz’ es pretenciosa como virtud, pero se queda a medio camino entre una película emocionante y un drama inverosímil.

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