Llega Burning, la nueva película de Lee Chang-dong

Tras su paso por festivales como Cannes, Toronto o Sitges, la candidata de Corea del Sur a la próxima edición de los Oscar aterriza en España el próximo 19 de octubre

En ‘Burning’, adaptación del cuento nipón ‘Quemar graneros’ de Haruki Murakami, el cineasta surcoreano Lee Chang-dong nos presenta un triángulo amoroso entre un joven con aspiraciones a escritor, una mujer aventurera y su nuevo misterioso novio.

Este thriller dramático comienza cuando el protagonista, un repartidor llamado Jongsu (Yoo Ah-in), tiene un inesperado encuentro con una antigua amiga de su barrio, Hae-mi (Jeon Jong-seo). Después de conversar sobre sus vidas, la joven le pide que cuide de su gato mientras está de viaje en África. Jongsu, enamorado de la muchacha, acepta y espera paciente su regreso. Sin embargo, las cosas empiezan a torcerse cuando ella regresa con Ben (Steven Yeun), un misterioso joven, a quien ha conocido durante su viaje al continente ecuatorial y que se ha convertido en su nueva pareja. Después de varios encuentros, Ben revela su oscuro secreto a Jongsu y terminará por convertirse en una obsesión para el escritor: la quema de graneros.

El existencialismo es una tónica constante en este largometraje. Los protagonistas reflexionan sobre su vida, y el significado de esta, como menciona constantemente Hae-mi con “los grandes hambrientos (los que ahondan sobre el misterio, el origen y la meta de nuestra existencia)”. Otro de los grandes temas es la moralidad, explicada en el mundo de Murakami mediante potentes discursos racionales que justifican los actos de los personajes según su propia ética. Ben explica su hobbie como un acto natural que no juzga, sino que acepta como lo hace el mismo curso de la naturaleza. Y es que según su pensamiento, esto no es posible sin la simultaneidad, la capacidad de estar allí y aquí al mismo tiempo, ya que crea un equilibrio. Esta línea rompe con la temporalidad lógica a la vez que dialoga con el tono surrealista del autor japonés comúnmente representado en sus obras.

En cuanto a los personajes, resulta interesante fijarse en la dicotomía existente entre los dos protagonistas masculinos. Aunque ambos presenten como característica común, la creación de máscaras sociales debido al enfrentamiento de la identidad y la expresión social de ella. Por una lado, Ben representa a la Corea del Sur moderna, un Gatsby contemporáneo con un oscuro interior, y que pertenece a una clase social superior, frívola y ajena a la realidad del país. Por otro lado, Jongsu es el trabajador obrero que malvive para lograr su sueño de ser escritor. Este joven busca su propia esencia y la herencia perdida en recuerdos de un doloroso pasado.

El director surcoreano nos hace dudar de si este novelista sueña fantasías o si hay verdadera realidad en ellas. Y es que nada se presenta tal cual como es porque existe un juego de imágenes y palabras que crean dobles interpretaciones. Ya que el espectador es manipulado para desenmarañar gradualmente la trama y culminar con un sorprendente final.

La conceptualidad y el misterio están presentes en elementos como el gato que no aparece, un pozo aparentemente inexistente y graneros abandonados como metáfora y a su vez, manía constante de los personajes. Y es que estas ideas son usadas para nadar en la delgada línea entre el surrealismo y la verosimilitud de la historia.

En conclusión, estamos ante un relato de misterio y drama que no dejará indiferente a nadie. Este largometraje, ganador del premio de la crítica en el festival de Cannes 2018 y seleccionado por Corea del Sur para la carrera de los Oscars de este año, parece la mezcolanza perfecta entre intriga y suspense. Por ello, nuestra recomendación es que no os perdáis su estreno el 19 de octubre porque ‘Burning’ todavía tiene mucho que contar.

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