‘Burundanga’ sigue arrasando en el teatro Lara

Un sábado a las nueve de la noche, en pleno puente de la Constitución, parece que hay mejores cosas que hacer que ir al teatro. La calle Gran Vía está a rebosar, casi no se puede andar y los comercios con las luces y los villancicos están haciendo el mes. Pero es llegar a la puerta de este teatro y ver una cola infinita, poblaba la platea del Lara un público de lo más variopinto (de distintas edades,formación e, incluso procedencia).

‘Burundanga’ cuenta la historia de Berta, una joven estudiante, está embarazada de Manel, su novio, pero todavía no se ha atrevido a decírselo.Y es que no sabe qué hacer. Por no saber, no sabe ni si su novio realmente la quiere. Silvia, su compañera de piso, le ofrece la solución: burundanga, la droga de la verdad, una sustancia que hace perder la voluntad a quien la toma y provoca la sinceridad más auténtica. Si se la administra a Manel podrá saber la verdad sobre todo aquello que desee. Y Berta lo hace, le da la droga a su novio y descubre no sólo lo que pretendía averiguar si no otra verdad mucho más inesperada. Cuando interrogan a Manel, una de las cosas que él les dirá es que ha invitado a un amigo, que conoció en el País Vasco y los efectos de la droga le hará revelar que ambos forman parte de ETA.
Su director, Jordi Galceran, tras siete temporadas seguidas, sigue consiguiendo un lleno absoluto; pero lo que más me llamó la atención es que de un tema tan escabroso, como es ETA, se haga una obra de teatro que es pura comedia. Y más llamativo aún es que, entre el público tenga tan buena acogida, hasta llorar de la risa como el que estaba sentado a mi lado.
Atreverse a llevar al escenario un tema tan espinoso como el final dela banda ETA y, además, hacerlo en forma de comedia romántica, no es tarea nada fácil, y Jordi Galcerán ha salido más, sin provocar por ello que nadie pueda sentirse ofendido, ni que ningún sector de la sociedad haya denunciado que el texto haya ahondado en la herida.
A pesar de lo embarazoso del contexto elegido, se nota que los actores de ‘Burundanga’ se divierten interpretándola. Sus papeles les obligan a desarrollar un amplio espectro de recursos actorales ―muecas, sollozos, aspavientos, saltos, contorsiones― que les permiten lucirse a cambio de emplearse a fondo. Y todos están a la altura.
Risas aseguradas y con un precio desde los 8 euros, es una obra muy recomendable para estas navidades. Ir al Lara se está convirtiendo en risas aseguradas, en su cartelera también encontramos ‘La Llamada’. Más información en la web del Teatro.

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